Abogado Arbitraje en Málaga

abogado-derecho-de-familia-en-malagaAbogados Campos y Fernández-Palacios pone a su disposición en Málaga un servicio especializado de mediación en asuntos civiles y mercantiles, como forma alternativa de resolución de conflictos de forma extrajudicial. La Mediación y el Arbitraje son las herramientas más poderosas hoy en día para resolver conflictos de carácter comercial o contractual de una manera más eficiente, más rápida más definitiva y, en el caso de la mediación civil y mercantil, infinitamente más económica, que el tradicional recurso a los tribunales.

Esta vía abre a las partes un control directo sobre el conflicto y el proceso, buscando una negociación cooperativa que promueva una solución en la que ambas partes implicadas ganen u obtengan un beneficio. Del mismo modo actuamos como árbitros tantos en los arbitrajes de derecho o de equidad o asumimos la defensa dentro del mismo.

Arbitraje

El arbitraje consiste en un procedimiento similar a un juicio: hay una controversia con demandante, demandado, un tercero que decide de manera obligatoria para las partes (que se denomina árbitro en vez de juez), una fase pruebas y sentencia (en arbitraje, denominado laudo).

Es, por tanto, desde un punto de vista no técnico, un procedimiento similar a un juicio. Ello no obstante, existen diferencias que distinguen claramente ambos procesos, estas son las principales:

a) Procedimiento más sencillo y manejado por las partes: los arbitrajes no se regulan por la Ley de Enjuiciamiento Civil, sino por la Ley de Arbitraje. Esta apenas regula el procedimiento, y permite que las partes diseñen de común acuerdo prácticamente todos los aspectos del proceso arbitral.

b) Participación en la elección de árbitros: el principio básico es que las partes pueden designar de común acuerdo el árbitro o árbitros que van a decidir la cuestión, o el método para elegirlos. Esto permite que las partes diseñen acuerdos que faciliten la elección de árbitros apropiados a la contienda en particular.

c) Rapidez: salvo que las partes acuerden otra cosa, el arbitraje debe resolverse en seis meses /con dos de prórroga) desde la contestación a la demanda. Esto implica un proceso más rápido, y ello sin perjuicio de que las partes pueden acordar reducir dicho período.

d) Es definitivo: A diferencia de una sentencia judicial, el laudo arbitral no es apelable. Esta es una diferencia muy significativa frente a la sentencia. No hay segunda revisión en cuanto al fondo de la cuestión (ni mucho menos casación ante el Tribunal Supremo). Este hecho es una ventaja (rapidez, centrar toda la discusión en un solo proceso), pero tiene el inconveniente de que se juega todo a una decisión. Hay una acción de anulación para anular el laudo, pero es por causas muy limitadas y de carácter esencialmente formal.

e) Es ejecutable: el laudo tiene fuerza ejecutiva desde que se emite.

f) Costes: debe analizarse cada caso valorando las ventajas económicas que una decisión definitiva (no susceptible de apelación) y más rápida implican en la valoración de coste.

Si necesita ayuda o asesoramiento le recomendamos que contacte con nuestros abogados especialistas, asesores jurídicos en Arbitraje, llamando al 952 229 618 o complete el siguiente formulario.

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